Bienvenidos veinte años...
- La gente empieza a tener auto. Eso es positivo si en pleno invierno tenes que ir a Paternal a ver a LA VELA y te estas re cagando de frío.
- El día del amigo ya no arreglas para ir a Olivos o a cualquier parte del universo a tomar alcohol y tocar la guitarra: La gente empieza a ser esclava del sistema capitalista, somos todos explotados, trabajamos 8 hs diarias por 1, 50$.. Te conformas con verlo dos horitas y comer pizza.
- Tus amigas te llaman para contarte que se volvieron desempleadas o que enviaron curriculum a tal o cual lugar.
- Las charlas por teléfono (o con mate de por medio, si es que tenes tiempo de vivir) se reducen a: "El hijo de puta de mi jefe me dijo..." "La conchuda de la rectora..." "Tengo que estudiar 250 mil apuntes para tal materia..." "Me la re pusieron en el parcial..." "No gorda, ente el trabajo y la facu siento que me voy a ir a vivir al congo belga" "¿Te acordás cuando en el colegio...?" " ?Qué habrá sido de fulanito y su perra?" "No, ese ya esta perdido... no estudia, no trabaja..."
- Tus amigas empiezan a quedar embarazadas y si bien es prematuro te das cuenta de que ya no se quieren cortar las pelotas sino que empiezan a encaminar su futuro.
- Empiezan las charlas del tipo: "¿A quién vas a votar?" "¿Aborto?" ¿"Homosexualidad"? ¿"Los glaciares?"
- Sabes el número exacto del importe semanal que se te va en apuntes y viáticos.
Y por sobre todas las cosas: APRENDES A EXTRAÑAR
- Extrañas a tus amigos.
- Extrañas estar quejándote de las 20 hojas que la de lengua te dio para estudiar.
- Extrañas sentarte con tu mejor amiga y desvariar hasta el hartazgo.
- Extrañas sentarte a pensar en nada.
Extrañas, extrañas, extrañas...
Y empezas de a poquito a darte cuenta que todos crecemos, aunque querrámos evitarlo, aunque pongamos resistencia, aunque miremos fotos viejas y sin darnos cuenta se nos piante una sonrisa en la cara....
Y este no iba a ser un posteo emotivo, todo lo contrario. Era para terminar de leerlo y decir: "Ok, que me pise el 60" Pero termino pensando en que gracias a ustedes (y bien saben de quienes hablo) estos VEINTE años valen la pena... Y no importa crecer, ni saber que tengo que preparar el final de arqueología, ni saber que tengo que conseguir otro trabajo, etc. Cuando estoy con ustedes no maduro, sigo siendo la misma que conocieron. Puedo tener conversaciones coherentes o simplemente bailar la macarena y reír hasta hacerme pis.
Por eso les doy las gracias, porque estos VEINTE años (y ya me voy acostumbrando) no serían lo mismo si no estuvieran conmigo.
(Y ahora sí... me voy a estudiar y a dormir porque obviamente estoy fundida de laburar!)
No hay comentarios:
Publicar un comentario