agosto 09, 2010

Espejos

Le oí la voz y no pude hacer más que entregarme a sus encantos. Traté de evitar esa sensación y sin embargo, a pesar de la bronca, una sonrisa me invadió el alma y me entregué a bailar.
No es lo mismo, ni se le asemeja, pero.... pero así y todo me congeló en todas las sensaciones que una vez me hizo sentir.


Yo sabía que no tenía que escuchar ese cd, no quería que esto me pasara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario