No estaba preparada para la tormenta.
Cierran solas las historias a su paso, me quedo con este sabor amargo, con el sentimiento de derrota. Mientras me desarmo, mientras me apago suavemente.
Ya no sé como levantarme, nunca aprendí a aceptar los finales.
Dejarse morir... y quizá, algún día, renacer.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario