mayo 19, 2011

Hundida en la mismísima “nada”.

Este sentimiento de equilibrio psicológico-emocional me fastidia la existencia cuando mis dedos sienten la necesidad de volar un rato, de acariciar letras, de rescatar imaginación.

¿Y cómo se escribe cuando uno no tiene retazos de historias por recoger?

Mi inutilidad para desarmar y armar historias ajenas… Tengo las piezas de este rompe cabezas cada una en su lugar.

Quizá me escudo en aquellas miradas inoportunas para auto-generarme confusión, no vaya a ser cosa de que en el transcurso vaya perdiendo un poco de todo aquello que realmente soy.

BLANCO… porque no puedo volar más alto, porque estoy justo donde quiero estar.




¡ES DE JODIDA QUE SOY!

No hay comentarios:

Publicar un comentario