Lo que Lewkovicz me enseñó:
ME CHUPA UN HUEVO LO QUE PIENSEN LOS DEMÁS es una frase de bolsillo que todos utilizamos, la tenemos ahí a mano cada vez que le tocamos el timbre a Doña Superación.
Bueno, la cuestión es que Lewkovicz me enseñó que ESTA MAL.
"(...) Ese viento que nos amontonó, en un momento nos hizo -o nos hicimos- mirarnos y hablarnos. (...) El nosotros del pensamiento aparece en ese encuentro de miradas y voces. Cada uno de nosotros ahora existe. Pero cada uno no es yo (...) la composición o la integración de de varios yo instituidos produce nosotros (...) Nuestro nosotros no es un plural de unos singulares; es directamente plural (...) Luego, nosotros produce a cada uno de los que lo integran (...) Estos juegos de miradas y voces, de encuentro, de ver que otro me piensa de un modo en que no me pensé (...) esa mirada colectiva, todos estos juegos producen un cada uno en la contingencia del pensamiento. Si lo que piensa es nosotros, y existimos por fuerza del pensamiento, y existir es bueno- o al menos es mejor que superfluir-, entonces me parece que la tarea de pensamiento de nuestra generación es investigar los mecanismos concretos de la producción de nosotros. "
Es decir que necesito de nosotros para existir, para que el otro me piense, para yo pensarlo a él.
Por lo tanto, la frase de bolsillo esta mal utilizada, ésta debería ser:
ME CHUPA UN HUEVO LO QUE PIENSEN LOS QUE NO FORMAN PARTE DE MI NOSOTROS (¿algo así?)
Porque el pensamiento de mi nosotros es aquel que me construye como ser, porque necesito (para no superfluir) de otras voces, de otras miradas.
¿Quién dijo que estudiar para Teoría de la educación era una pérdida de tiempo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario